A 67 AÑOS DEL BOMBARDEO A PLAZA DE MAYO, NO NOS HAN VENCIDO

A 67 años del bombardeo perpetrado por aviones de la Marina y la Fuerza Aérea con el objetivo de derrocar y matar a Juan Domingo Perón, representantes sindicales, políticos y de derechos humanos, se reunieron en Plaza de Mayo para recordar a las víctimas del atentado terrorista más grande de la historia de nuestro país. En el acto se homenajeó a lxs fallecidxs durante el bombardeo y se inauguraron una Baldosa por la Memoria y dos baldosas conmemorativas realizadas por los sindicatos ATE Capital y el sindicato de Dragado y Balizamiento.

De la ceremonia participaron Horacio Pietragalla, Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Alejandro Amor, Legislador de la Ciudad de Buenos Aires (FDT), Taty Almedia, Madre de Plaza de Mayo, Daniel Catalano, Secretario General de ATE Capital, Juan Carlos Schmid, Secretario General de Dragado y Balizamiento, Daniela Marino, nieta de Juan Carlos Marino (empleado de la Aduana fallecido durante el ataque) y Presidenta de la Asociación de familiares de los caídos en el bombardeo. El emotivo acto contó también con la presencia de distintos sindicatos pertenecientes a la CTA y a la CGT, y diversas organizaciones sociales.

Durante el acto se condenó el bombardeo bajo la consigna «No nos han vencido» y se reivindicó la unidad y la lucha por los derechos humanos. En tanto, la Multisectorial por la Memoria Histórica hizo un pedido formal a la Presidencia de la Nación para que se declare al 16 de junio como día de luto nacional.

Los hechos:

El 16 de junio de 1955, la Armada Argentina, con apoyo de sectores de la Fuerza Aérea, encabezó un ataque que tenía como objetivo principal asesinar al presidente Juan Domingo Perón y a los miembros de su gabinete para consumar así un golpe de Estado. Sin embargo, la maniobra comprendía también la agresión contra civiles que pudieran alzarse en defensa de un gobierno constitucional que contaba con un importante apoyo popular.

Aviones que surcaron el cielo del centro de Buenos Aires lanzaron más de cien bombas con un total de entre 9 y 14 toneladas de explosivos. La mayoría de ellas cayeron sobre las plazas de Mayo y Colón. El ataque dejó un saldo aproximado de 350 muertos y 2000 heridos. Una de las bombas cayó sobre un ómnibus escolar que trasladaba a chicos junto a sus maestras.

Este siniestro hecho pasó desapercibido en la opinión general y le dio pie al derrocamiento de Perón por parte de la Fusiladora, y una proscripción de 18 años al partido político más grande de Argentina. Entre los terroristas se encontraba Emilio Eduardo Massera, quien luego formó parte de la última dictadura cívico-eclesiástico-militar que desapareció a 30 mil personas.